La Luna en Libra
La Luna en Libra se presenta como un remanso de paz y armonía, o al menos eso es lo que la persona nacida con esta Luna se esfuerza en sostener. Necesita llevarse bien con todo el mundo y sentirse unida a los demás por un hilo que nunca se tensione, ni se rompa, ni se enrede. Se aleja del conflicto y es capaz de darle la razón a los demás para evitar el desacuerdo. Pasa el tiempo ocupada en equilibrar, conciliar, negociar, pero en esta búsqueda de armonía y paz, es mucho lo que pierde de sí misma tratando de agradar a los demás.
Envuelta en el mecanismo pierde la posibilidad de ser sincera y auténtica con sus emociones. Adopta una actitud de neutralidad ante todas las circunstancias y se convierte en su propio juez al no permitirse confrontar, defender una postura, decir algo que la deje mal parada o que sea causa del inicio de una discusión.
El
mecanismo la mantiene atrapada en las formas socialmente aceptadas, desplaza al
inconsciente todas aquellas emociones que le causan desagrado, y da la
sensación de que nada ocurre.
Como todas las Lunas en aire, la Luna en Libra necesita quitar peso a lo que está sintiendo, y manda una señal a la mente para que tome las riendas del asunto. Toma distancia para ganar objetividad.
Ver las cosas desde afuera la acerca a
un punto de equilibrio. El desplazamiento es un mecanismo de defensa que se
activa ante emociones que consideramos negativas. Al no poder confrontarlas las
reprimimos. Si bien el mecanismo ayuda a bajar el nivel de angustia o ansiedad,
el conflicto queda latente en un nivel inconsciente, de esta manera sigue
teniendo influencia en su comportamiento, por lo cual aquello que fue contenido
emergerá en otro lugar, en otra relación o mucho tiempo después. En acuerdo con
lo que postula Freud, la sublimación, que es un tipo de desplazamiento puede
ser una manera constructiva para encauzar las emociones, por ejemplo, a través
del arte.
El conflicto, la confrontación, la agresividad y el desencuentro desestabiliza la balanza y se siente insegura y vacilante. Restablecer constantemente la armonía puede tener un costo bastante alto a largo plazo. Al evitar sistemáticamente la confrontación, con el tiempo acumula mucho resentimiento y termina por adaptarse a lo que los demás quieren o necesitan, poniendo su deseo en el último plano de importancia.
La Luna en Libra tiene un talento natural para relacionarse con los demás, pero para que este se exprese, tiene que aprender a exponer su punto de vista, a decir lo que siente, incluso lo que no le gusta o le molesta, manifestar sus necesidades y deseos con tacto y diplomacia.
Aunque tiende a creer en príncipes o princesas
de sangre azul, y fantasea finales felices, la Luna en Libra entiende mejor que
ninguna otra el valor del encuentro compartido y la cooperación.
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